Buonaventura, el único puerto medianamente seguro para la Hermandad de la Costa entre el Golfo Vaticano y el Mar de la Viuda… siempre y cuando uno no llamara demasiado la atención ni permaneciera demasiado tiempo. Los príncipes vodaccios no tenían la guerra declarada a los piratas como el Empereur de Montaigne, pero celebraban los ataques…