Cap4: Between the Devil and the deep blue sea

Cuando Perla abrió los ojos vio a la mujer sentada al lado de la cama. Instintivamente llevó la mano a la daga. Lucrezia, que se encontraba leyendo, levantó la mirada del libro justo a tiempo para ver cómo la enorme eisena dirigía la daga hacia ella y la detenía apenas antes de que impactara en…