PERLA
FRIGGSDOTTIR
Vestenmannavnjar
Perle Schäfer
Panzerhand
Guardaespaldas
PERLA
FRIGGSDOTTIR
La historia de Perla comenzó antes de su nacimiento. Sus padres, Ólafur y Frigg, huyeron de Vesten tras un accidente que convirtió a Frigg en presa legal de una antigua tradición de venganza.
Refugiados en Eisen bajo los nombres de Otto e Ilse Schäfer, encontraron protección en las tierras de Lord Friederich Sieger. Allí nació Perle Schäfer, criada como eisena pero alimentada por las historias, los dioses y las tormentas del norte.
Fuerte, obstinada y silenciosa, creció bajo un principio moral sencillo e inflexible: el bien debe hacerse por el bien mismo.
LA SOLDADO DE FISCHLER
Durante su adolescencia, Perle ingresó en el ejército de Fischler al servicio de la casa Sieger. Su fuerza, disciplina y rapidez para aprender la convirtieron en una de las favoritas del General.
No era amable ni sociable, pero era incorruptible. La gente del pueblo confiaba en ella porque siempre estaba dispuesta a proteger a quienes no podían defenderse.
Cuando Lord Friederich enfermó, pasó a formar parte de su guardia personal. Tras su muerte, juró lealtad a su heredero, Erich Sieger.
EL BRAZO PERDIDO
Durante un viaje, el grupo de Erich fue atacado por mercenarios que controlaban una criatura monstruosa. Cuando la bestia estuvo a punto de matar a su señor, Perle se interpuso.
La criatura le arrancó un brazo, pero Erich sobrevivió. Para él, aquello fue simplemente el deber de una soldado. El General, en cambio, prometió recompensar su sacrificio.
Cuando sanara, le enseñaría una de las técnicas más temidas de Eisen: el Panzerhand.
LA MANO DE HIERRO
La recuperación duró años. En la granja familiar, su madre pintaba runas vestenas sobre las cicatrices mientras Perle entrenaba todos los días para recuperar la fuerza y el control de su cuerpo.
Cuando por fin estuvo preparada, el General cumplió su promesa. Perle aprendió el arte prohibido del Panzerhand con una rapidez sorprendente.
La armadura que otros habrían considerado una carga se convirtió en la extensión perfecta de su voluntad.
EL SECRETO DEL CASTILLO
Cuando regresó al servicio de Erich, el castillo había cambiado. Hombres encapuchados recorrían sus pasillos y en los pueblos cercanos comenzaron a desaparecer personas.
Una noche, Perle siguió a uno de aquellos hombres hasta un búnker subterráneo. Allí descubrió que Erich realizaba experimentos con seres humanos.
Antes de poder denunciarlo, fue atacada y encerrada en su habitación.
LA TRAICIÓN
El General le recordó que había jurado lealtad a la casa Sieger. Cuando Perle amenazó con revelar la verdad, él utilizó el pasado de sus padres para obligarla a guardar silencio.
Si denunciaba a Erich, Ólafur y Frigg serían entregados a quienes aún reclamaban venganza. Para destruir su credibilidad, el General declaró que había intentado desertar.
El castigo era la muerte.
LA MISERICORDIA
Lejos del castillo, en el lugar elegido para la ejecución, el General mató a los hombres encapuchados y le ofreció una salida.
La deuda de Erich por haberle salvado la vida se pagaría dejándola vivir. Pero Perle debía abandonar Eisen y no regresar jamás.
Antes del amanecer huyó con su Panzerhand como única defensa, después de obtener la promesa de que sus padres serían protegidos.
EL NACIMIENTO DE PERLA FRIGGSDOTTIR

Durante años vagó por Eisen cambiando de nombre y evitando permanecer demasiado tiempo en un mismo lugar.
Poco a poco, Perle Schäfer murió. En su lugar nació un nombre más antiguo y verdadero: Perla Friggsdottir, hija de Frigg.
Vestena. Guerrera. Exiliada.
LA PROMESA DE ACERO
Perla no busca fama ni reconocimiento. Ofrece su espada a quienes necesitan protección, pero nunca lo anuncia abiertamente.
Silenciosa, incorruptible y de voluntad férrea, rara vez habla de sí misma. Quienes luchan a su lado saben que, una vez que entrega su palabra, ninguna fuerza en los Siete Mares podrá hacerla retroceder.
No busca gloria. Solo una forma de llenar el vacío que dejó atrás.
